Ortopedia Funcional De Los Maxilares

La Ortopedia Funcional de los Maxilares es una especialidad de la odontología que soluciona los desequilibrios óseos de los huesos maxilares.  Estos tratamientos se realizan utilizando aparatología removible y lo recomendable es realizarlos lo más precoz que sea posible (preferentemente antes de los 12 años) cuando los niños se encuentran en crecimiento, de manera que las deformidades óseas no se hagan permanentes.

 

Estos  problemas afectan a los huesos del cráneo y de la cara, maxilar superior, maxilar inferior o a los procesos dentoalveolares, que es la parte del hueso donde se insertan los dientes. Estos problemas se generan siempre por haber una parafunción (una función alterada)  respiración, masticación, deglución, mala posición lingual, fonación alterada, etc. el detectar la presencia de una parafunción y tratarla, es determinante para el éxito del tratamiento.

El hecho de que se encuentren alteradas determinadas funciones, hace que los huesos sufran deformidades producto de lo mismo y en el tratamiento se hace necesario recurrir a otros especialistas para en forma conjunta abordar el tratamiento (Fonoaudiólogos, Kinesiólogos, Otorrinos, Traumatólogos) el profesional tratante lo derivará con el especialista que corresponda dependiendo de la parafunción que deba ser tratada.

¿Cómo funciona el tratamiento de Ortopedia Funcional de los Maxilares?

Los Aparatos Ortopédicos Funcionales (AOF) utilizados en la Ortopedia Funcional de los Maxilares (OFM) producen y esparcen estimulación neuronal sobre los receptores ubicados en periodonto, diente, mucosa, periostio, fascículos musculares, articulaciones temporo mandibulares, etc. El sistema nervioso responde remodelando  estructuras óseas, patrones de la musculatura , acomodaciones funcionales, así mismo la presencia de estos cambios va provocando que la armonía retorne y se resuelva el problema estético de dientes apiñados. Actualmente no existe edad preestablecida para iniciar un tratamiento de OFM, pero es importante señalar que los resultados mas satisfactorios se obtienen a una menor edad, debido a que los procedimientos en ortopedia tienen una importante acción sobre dentición temporal o mixta, cuando la cara aun está en formación y se necesita de estímulos neuronales para que exista un correcto desarrollo de las estructuras óseas del paciente, corrigiendo problemas que se tornarían muy graves en el futuro. La ortopedia trabaja de la mano con el crecimiento del paciente, pero eso no significa que no se pueda aplicar tratamientos de ortopedia en adultos, quienes recurren a la OFM principalmente para resolver Disturbios Temporo Mandibulares, cuadros dolorosos de musculatura orofacial, etc.

Las alteraciones de la oclusión no sólo provocan deformidades en los huesos maxilares, sino que también en la columna vertebral y el resto del cuerpo, a esto se denomina “disturbios descendentes”, también alteraciones a nivel de los pies pueden producir trastornos a nivel de los huesos maxilares y se denominan “disturbios ascendentes”. Lo anterior se explica por las “cadenas musculares”, que se refieren a una relación funcional entre diferentes músculos, los que realizan la misma función en distintos segmentos del cuerpo y se interrelacionan.

Las distoclusiones o clase II, se caracterizan por una retrusión mandibular los molares superiores e inferiores pierden su relación normal. Se dividen en clase II división 1 con protrusión y clase II división 2 con retrusión de incisivos y supraoclusion. Las posiciones de clase II alteran la posición de la cabeza y los hombros para adelante. Las Mesioclusiones o Clase III, están representadas por los prognatismos mandibulares, la posición baja de la lengua y las oclusiones de tope a tope, producen un dislocamiento del macizo cefálico hacia atrás.

Los pacientes con mordida cruzada posterior unilateral desarrollan asimetrías faciales tras el desarrollo de compensaciones funcionales que culminan con la estimulación asimétrica de factores de crecimiento. La presencia de mordida cruzada posterior unilateral, está íntimamente relacionada con el mayor desarrollo de la altura del cóndilo y el aumento del espacio articular del lado no cruzado. La tensión de la musculatura mandibular al intentar corregir un error de la constelación dental, cómo es el caso de la mordida cruzada, tiene influencia en los músculos adyacentes. Una desviación de un milímetro en la mandíbula provoca una desviación compensatoria en la columna de un centímetro, lo que a su vez origina contracciones musculares y hace que en la columna la vértebra se desplace, provocando una escoliosis.

 

¿A qué edad es recomendable evaluar a los niños?

La edad más recomendable para evaluar a los niños es a los siete u ocho años, mientras más temprano mejor, si el niño presente alguna alteración ya sea de respiración bucal, desviación mandibular, masticación o deglución anómala, debe se tratado inmediatamente aprovechando su edad de crecimiento (antes de los 12 años) para que las deformidades óseas no se hagan permanentes.

¿Cuánto tiempo dura este tipo de tratamiento?

El tiempo de tratamiento varía  de acuerdo a la edad  del paciente, al tipo de anomalía a tratar  y de acuerdo al grado de compromiso del paciente y su grupo familiar en respetar indicaciones  para lograr resultados óptimos, siendo el promedio de duración de 18 meses, el tiempo menor es de 6 meses y lo máximo podría alcanzar 36 meses. Es posible también que sea necesario realizar un tratamiento de dos fases, es decir comenzar con ortopedia para corregir la forma y posición de los huesos maxilares, terminar el trata miento con ortodoncia para colocar correctamente los dientes en posición.